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domingo, 25 de abril de 2010

Encuentros

“Los platos de postre y los platos llanos se portaron muy bien. Tomando en cuenta todo, fue uno de aquellos días que hacen que valga la pena la existencia de un ceramista; no obstante, al final, una vez sacadas todas las piezas (del horno) y habiendo reunido en un grupo las mejores de ellas, experimenté una depresión repentina. Esto se debió en parte a los nervios y por el excesivo calor y el cansancio general pero creo que todo artista y ceramista sabe lo que quiero decir.”
Bernard Leach, El libro del ceramista


“Iba hacia el norte, detrás del dorado, detrás de los peces en general, pero sobre todo detrás del dorado, como si realmente los peces y el rey de estos peces corrieran delante de él y fuera preciso darles alcance. Él no advertía hasta qué punto ese pez en particular, se había convertido para él en un ser fabuloso. Todavía, después que lo hubo pescado varias veces, no estaba muy seguro de haberlo hecho plenamente, como si lo que hubiese pescado no fuera en realidad el pez, sino un simulacro de pez. Y en cierto modo no el pez. Lo mejor de él terminaba cuando lo sacaba del agua. Y aún un poco antes.
En realidad, si es que existía alguna forma de hacerlo, este hombre lo hubiese querido apresar en el corazón del agua, en la plenitud de sus medios, no disminuido, en el momento mismo en que el dorado es apenas un resplandor amarillo, un pliegue de oro en el agua oscura, aquel brillo furtivo. Pero eso no podía ser, naturalmente, acaso en el fondo, este hombre hubiese querido fundirse con el pez, ser de alguna manera el pez.
Varias veces y en distintos puntos libró la misma lucha, pero ésta no hizo más que reavivar su deseo. ¡Qué hubiese dado por retener lo indecible, ese instante único en que el dorado brotaba del agua y él tenía la intensa seguridad de que ya estaba vencido!...Pero una vez en el bote, parecía desilusionado, como si no hubiese hecho las cosas bien y el pez no fuera el pez, sino un racimo de oro envejecido.”
Haroldo Conti, Sudeste

miércoles, 7 de abril de 2010

Censura al cambio

Por una nota convocatoria, de reciente circulación en nuestro medio, nos enteramos que el Banco Mundial, como organizador y principal auspiciante, convoca a artistas emergentes de los países miembros de América latina y el Caribe a presentar proyectos, para su evaluación y selección con la finalidad de exhibirlos y, eventualmente adquirirlos. EL CAMBIO es el tema convocante.
El párrafo que sigue y con el cual se cierra la convocatoria se encarga, por si las pulgas, de poner en sus lugar al aspirante inadvertido:
"La filosofía de la organización respeta las crencias y sensiblidades de las diferentes culturas, por esa razón El Programa de Arte del Banco Mundial limita la representación de imágenes religiosas, de temas sexuales, desnudos y/o trabajos con un fuerte contenido político que puedan ser lesivos o inapropiados." (las cursivas no son nuestras).

lunes, 15 de marzo de 2010

Federico Maggio: taller andamio

sábado, 27 de junio de 2009

Arte poética

No olvidéis que la poesía si la pura sensitiva o la ineludible sensitiva es asimismo, o acaso sobre todo, la intemperie sin fin, cruzada, o crucificada, si queréis, por los llamados sin fin y tendida, humildemente, para el invento del amor. J.L. Ortiz

Represión

El modelo cultural que se ofrece a los italianos (así como a los demás hombres del globo) es uno sólo. La conformación de dicho modelo se da primero en lo vivido, en lo existencial, o sea en el cuerpo y en el comportamiento. Ahí es donde viven los valores, aún no expresados, de la civilización de consumo, es decir del nuevo y más represivo totalitarismo que se había visto hasta ahora Pier Paolo Pasolini, Carta abierta a Italo Calvino.

Mesa de saldos

La fantasía es una tela de verano. Si se la sustituye por la piel se evitan muchos malentendidos Tilo Wenner: El libro de vidrio

Corococó

Una cosa es cacarear, otra poner el huevo. O. Girondo

A cara o cruz

(...)la infracción es del orden del código municipal ("bueno por esta vez vaya, una multa nada más").
La transgresión, en cambio, es a cara o cruz, funda siempre algo, ya sea la ruptura epistemológica, la teoría revolucionaria, la toma de conciencia, o la fiesta. Fernando Ulloa, Página 12. 4 de julio 1993 en Cerámica arte y técnica Nº5, agosto setiembre 1993.

El grado cero de la pesca

Primero maté a los peces, después los liberé. Luego comencé a pescar sin la rebaba del anzuelo. Más tarde sin la aguja del anzuelo, sólo con el gancho. Y luego sólo con la mosca, para sentir el pez enganchado un segundo y ver como se iba. Pero igual me dije: el gran pescador no tiene que enganchar al pez, tiene que recorrer el río y simplemente saber que los peces están ahí. Es el nivel más alto. No conozco a nadie así, pero tal vez algún día. Mel Krieger